miércoles, 27 de marzo de 2013

El Sermón de la Montaña por Maurice Nicoll



Decíamos que hay simbologías que hacen un puente entre el Ser y el saber, http://www.facebook.com/photo.php?fbid=293987074062120&set=a.217672578360237.47448.217668221694006&type=1&theaterque establecen una unión entre el saber y el Ser (Gurdjieff en Fragmentos) este es el caso de las parábolas;
EL LENGUAJE DE LAS PARABOLAS ver en Facebook
Ahora entendamos que la parábola es un tipo de simbología que ayuda a establece una nexo entre lo intelectual y los centros superiores con un lenguaje psicológico para vencer las barreras.
El Sermón de la Montaña
En el Sermón de la Montana, Cristo comienza por decirle a los discipulos no lo que deben hacer, sino lo que deben ser antes de poder ganar el reino de los cielos. Este sermón comienza con las palabras: "Bienaventurados los pobres en espíritu porque de ellos es el reino de los cielos". Cristo habla acerca de lo que el hombre debe ser, alude a lo que tiene, primero, que llegar a ser en si mismo. El hombre debe procurar ser muy diferente en si mismo antes de alcanzar el reino. Tiene que cambiar de mente, cambiar en si mismo, y llegar a ser "pobre en espíritu", sea cual fuere el significado de esta extraña frase. La primera Bienaventuranza, segun se las llama, y las ocho restantes, estan dirigidas, en apariencia, a los discípulos de Cristo y no a la multitud. Las palabras con que comienza el capitulo quinto del Evangelio de Mateo expresan:
"Y viendo la gente, subió al monte; y sentándose se llegaron a él sus discípulos. Y abriendo la boca, les enseñaba diciendo: «Bienaventurados los pobres en espíritu porque de ellos es el reino de los cielos»." (Mat. V, 1-3.)
En Lucas encontramos una version abreviada y algo diferente de las Bienaventuranzas; se mencionan tan solo cuatro, y esto después que Cristo ha escogido a sus doce discípulos en la montaña y ha descendido al llano. De estas cuatro Bienaventuranzas, la primera dice:
"Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios." (Luc. VI, 20.)
Desde que Lucas menciona a los pobres, muchos son los que han pensado que esto quiere decir ser verdaderamente pobre, ser pobre al pie de la letra. Pero en Mateo se dice:
"Bienaventurados los pobres en espíritu, pues de ellos es el reino de los cielos". Y nadie podrá creer que los literalmente pobres carecen de orgullo si en este sentido se toma este versículo.
Como vamos, pues, a entender esta expresión "pobre en espíritu?" En la traduccion literal del original hallamos que la expresión no es "pobre en espiritu", sino "mendigo del espiritu". Que significa ser mendigo del espiritu? Eliminemos por completo la nocion de que quiere
decir ser un mendigo o ser pobre al pie de la letra. Hay otra palabra en los Evangelios que se traduce como pobre y que significa ser verdaderamente pobre, como en el caso de los diezmos de la viuda; en este sucedido se presenta a la mujer como una persona en realidad indigente,
pobre en el sentido literal, pero que da más que los otros. Ahora bien;
desde que Mateo habla de ser pobre en espíritu el significado de "rico" en Lucas no puede ser otra cosa que "rico en espíritu". Un triunfo sobre un rival, una mejora en la situación personal, una recompensa, un negocio inteligente, todo esto constituye un consuelo. Pero si en el fondo de si mismo el hombre siente que es nada, que no sabe nada, que no merece nada, si es que anhela comprender mas y ser diferente, si en realidad se siente vacio y desea ser algo, entonces, de hecho, en su mente, en su espiritu, en su comprensión
, percibe su propia ignorancia, su propia nadidad, y en tal caso es un "pobre en espíritu". Esta vacio y asi puede ser harto. Sabe y reconoce su ignorancia, y asi puede oir la enseñanza del reino. Pero si esta lleno de si "mismo, . como podra oir algo? Se oye a si mismo todo el tiempo. Cristo sigue hablando tocante a lo que un hombre debe ser, si es que va a acercarse a un nivel superior en si mismo, al nivel que se llama el reino.
"Bienaventurados sean los que lloran, porque ellos tendrán consolación."
No es fácil de asir esta idea de que uno puede recibir una ayuda interna y consuelo por el mero hecho de ir contra si mismo. Pero si es que hay un nivel superior de donde procede la dicha con la cual le es a uno posible comunicarse, entonces esta idea no tiene nada de extraordinario. "Bienaventurados los que lloran" significa que la dicha o la felicidad puede llegarle a la persona desde aquel nivel superior del reino siempre que llore, siempre que sea pobre en espíritu. Pero debe acaso suponerse que el hombre tiene que ir por el mundo bañado en lagrimas, llorando abiertamente o vestido de luto? Esta idea es absolutamente imposible en vista de lo que Cristo enseña en el capitulo siguiente de Mateo, el capitulo sexto, en el que subraya que el hombre debe hacerlo todo en secreto; hacer su limosna en secreto, ayunar en secreto, y no hacer nada en razón de su amor propio a fin de obtener una alabanza, un halago o un merito a los ojos de los demas. En un sentido literal uno llora sus muertos. Pero percibir que uno mismo está muerto es llorar en un sentido psicológico. La tercera Bienaventuranza dice:
"Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad."
En el original, la palabra πραος, que ha sido traducida a "manso" es realmente lo opuesto a la palabra enojado o resentido. Quiere decir amansado, hacerse docil, de la misma manera como se amansa a un animal salvaje (reacciones instintivas). Heredar la tierra significa aca legar la tierra otorgada al hombre del reino.
La cuarta Bienaventuranza dice:
"Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán hartos." y se refiere a aquellos que anhelan comprender lo que es la bondad de ser, los que aspiran al conocimiento de la Verdad que conduce al hombre a un nivel superior. Son aquellos que, al sentir su nadidad, su ignorancia, al sentir que estan muertos en su ser interno, anhelan la enseÑanza de la Verdad que posee el hombre superior, aspiran seguirla y desean saber lo que es el Bien en el nivel del reino de los cielos. Sienten hambre de Bien y sed de Verdad. La union de estas dos cosas en el hombre le hace tener aquella armonia interna que se llama justicia.
La quinta Bienaventuranza dice: "Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia."
Uno de los significados de esto es que a menos que perdonemos los pecados de otros no podemos esperar misericordia alguna para nosotros mismos en relación a nuestra propia evolución. En cierto sentido, tener misericordia es saber y advertir que aquello que uno condena en los otros es algo que también lleva en si mismo; o sea, es ver la viga en el ojo
propio: es verse a sí mismo en los otros y a los otros en uno mismo. Es esta una de las bases mas practicas de la misericordia
La sexta Bienaventuranza dice:
"Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios."
Literalmente, ser puro de corazon significa haber purgado el corazón, haberlo limpiado por medio de una purga. Ante todo, se refiere a no ser un hipócrita. Trata acerca de la correspondencia entre lo interno y lo externo que tiene que haber en el hombre. Trata respecto a un estado emocional que se puede alcanzar; en este estado se percibe directamente la realidad de la existencia de Dios mediante la claridad de vision que permite un entendimiento emocional puro, pues nosotros no solo entendemos con la mente. El aspecto emocional del hombre, cuando se halla lleno de turbaciones sobre si mismo se halla oscurecido, esta en tinieblas y no puede cumplir su funcion de reflejar el nivel superior. Cuando queda limpio, el corazon ve, o sea que comprende la existencia de un nivel superior, la existencia de Dios, la realidad de la enseñanza de Cristo.
La septima Bienaventuranza dice:
"Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios."
Crear la paz dentro de uno mismo es estar libre de las desarmonias internas, de las contradicciones y de los disturbios intimos. Hacer la paz con los otros es obrar siempre partiendo del Bien que hay en nosotros mismos y no aferrarse a las diferencias de opinion ni discutir sobre los diferentes puntos de vista o teorias que siempre crean desavenencias,
desacuerdos. Si la gente obrase apoyandose en el Bien y no en las divergencias resultantes de las teorias y de los puntos de vista, o sea de las diferentes ideas que hay acerca de la Verdad, todos serian pacificadores.
Siguen otras dos Bienaventuranzas que en esta breve consideración podemos tomarlas juntas, porque ambas se refieren a la acción más allá y por encima del amor propio, y del sentimiento
de merito que lleva.
"Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. "Bienaventurados seréis cuando os vituperaren y os persiguieren, y dijeren de vosotros todo mal por mi causa, mintiendo. "Gózaos y alegraos, porque vuestra merced es grande en los cielos: que así persiguieron a los profetas que fueron antes que vosotros." (Mat. V, 10-12.)
"¡Ay de vosotros cuando todos los hombres dijeren bien de vosotros!" (Luc. VI, 22, 23, 26.)
Como en todas y en cada una de las Bienaventuranzas, Cristo habla en esta acerca del hombre, quien tras un prolongado trabajo psicológico en si mismo comienza a desear algo que esta mas alla de su amor propio. Habla acerca del hombre que ya no vive centrado en su amor propio, sino que esta buscando el medio de huir de el.
Pues cualquiera que sea la causa del amor propio y por muy buena que sea una persona al nivel de ese amor, que es el nivel de todos, existe un gran problema psicologico acerca del cual Cristo hablo de innumeras maneras y con respecto a lo cual muchos se sintieron ofendidos. El amor propio, que se lo adjudica todo a uno mismo, no puede llegar al nivel del reino, y en las Bienaventuranzas podemos advertir lo que el hombre tiene que llegar a ser, a ser en si mismo, y en un sentido completamente distinto al hombre de amor propio, al hombre de merito y de virtud, antes que pueda siquiera vislumbrar el reino.
Dr. Maurice Nicoll El Nuevo Hombre

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