Dedicado al estudio comparado del Eneagrama sin limitaciones. Para conocer es necesario indagar, no ser parciales. Cuando uno sabe recien allí puede distinguir lo que es bueno y para que sirve cada cosa y que nos puede enseñar aunque no sea "mi camino".
viernes, 16 de diciembre de 2011
martes, 18 de octubre de 2011
LA SABIDURÍA DE ENEAGRAMA RISO

CAPÍTULO
2
PINDARO
El actual eneagrama de los tipos de personalidad no procede de una sola
fuente. Es un híbrido, una amalgama moderna proveniente de varias tradiciones
de sabiduría antigua combinadas con la psicología moderna. Diversos autores han
especulado sobre sus orígenes, y sus entusiastas han elaborado una buena
cantidad de folclore sobre su historia y desarrollo, pero, por desgracia, gran
parte de la información que se transmite es errónea. Muchos autores antiguos
atribuían todo el sistema a los maestros sufíes, lo cual ahora sabemos que no
es así.
Para comprender la historia del eneagrama es necesario
distinguir entre su símbolo y los nueve tipos de personalidad. Es
cierro que el símbolo del eneagrama es antiguo, tiene unos 2.500 años de
antigüedad o más. De igual modo, las ideas que finalmente llevaron al
desarrollo de la psicología de los nueve tipos se remonta por lo menos al siglo
IV y tal vez a antes. Sin embargo, sólo ha sido en las últimas décadas cuando
se han unido estas dos fuentes.
El origen exacto del símbolo del eneagrama se ha perdido para
la historia; no sabemos de dónde procede, así como no sabemos quién inventó la
rueda ni quién inventó la escritura. Se dice que se originó en Babilonia alrededor
del año 2500 a. de C., pero hay pocas pruebas fehacientes de que sea así.
Muchas de las ideas abstractas relacionadas con el eneagrama, por no decir su
derivación de la geometría y las matemáticas, sugieren que podría tener raíces
en el pensamiento griego clásico. Las teorías que subyacen al diagrama se
pueden encontrar en las ideas de Pitágoras, Platón y algunos filósofos
neoplatónicos. En todo caso, está claro que forma parte de la tradición
occidental que dio origen al judaismo, el cristianismo y el islam, así como a
las filosofías hermética y gnóstica, aspectos de las cuales se encuentran en
estas tres grandes religiones proféticas.
En todo caso, de lo que no cabe duda es que el responsable de
introducir el símbolo del eneagrama en el mundo moderno fue George
Ivanovich Gurdjieff. Gurdjieff era armenio-griego nacido alrededor de 1875; de
joven se interesó por el conocimiento esotérico y se convenció de que los
antiguos habían desarrollado una ciencia completa para transformar la psique
humana y que ese conocimiento se había perdido después. Junto con un grupo de
amigos que compartían su deseo de recuperar esa ciencia perdida de transformación
humana dedicó la primera parte de su vida a investigar todo tipo de sabiduría
antigua que lograba encontrar. Estos amigos formaron un grupo llamado Buscadores
de la Verdad (SAT: Seekers After Truth) y decidieron explorar las
diferentes enseñanzas y sistemas de pensamiento cada uno por separado y
reunirse periódicamente para comunicarse lo aprendido. Viajaron mucho,
visitaron Egipto, Afganistán, Grecia, Persia, India y Tíbet, pasaron periodos
en monasterios y santuarios remotos y aprendieron todo lo que pudieron acerca
de las tradiciones de sabiduría antiguas.
En algún lugar durante sus viajes, posiblemente en Afganistán
o Turquía, Gurdjieff encontró el símbolo del eneagrama. Después desarrolló su
síntesis de lo que él y los demás miembros del grupo habían descubierto. Acabó
sus muchos años de investigación justo antes de la Primera Guerra Mundial y
comenzó a enseñar en San Petersburgo y Moscú, atrayendo de inmediato un
público entusiasta.
Gurdjieff enseñaba un compendio vasto y complejo de
psicología, espiritualidad y cosmología cuyo objetivo era ayudar a los alumnos
a comprender su lugar en el Universo y su finalidad en la vida. Gurdjieff
también enseñaba que el eneagrama era el símbolo principal y más importante de
su filosofía. Afirmaba que una persona no comprende algo por completo mientras
no lo entiende desde el punto de vista del eneagrama, es decir, mientras no
sabe colocar correctamente los elementos de un proceso en los puntos correctos
del eneagrama, para ver así las partes interdependientes del todo que se
sostienen unas a otras. Así pues, el eneagrama que enseñaba Gurdjieff era ame
todo un modelo de procesos naturales, no una tipología psicológica.
Gurdjieff explicaba que el símbolo del eneagrama tiene tres
partes que representan tres leyes divinas que rigen toda la existencia. La
primera de estas partes es el círculo, mándala universal usado casi en
todas las culturas. El círculo representa la unidad, la totalidad y la
unicidad, y simboliza la idea de que Dios es uno, la característica
distintiva de las principales religiones occidentales: el judaísmo, el
cristianismo y el islam.
Dentro del círculo encontramos el siguiente símbolo, el triángulo.
En la tradición cristiana, representa la Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu
Santo. De modo similar, la cábala, enseñanza esotérica del judaísmo, afirma que
Dios se manifiesta inicialmente en el Universo en forma de tres emanaciones o
«esferas», las sefirot (Kéter, Bina y Jojmá), que aparecen en el
principal símbolo de la cábala, el Árbol de la Vida. En otras religiones
también vemos reflejos de esta idea trinitaria: los budistas hablan de Buda,
Dharma y Sangha; los hindúes, de Visnú, Brahma y Siva, y los racistas hablan
del Cielo, la Tierra y el Hombre.
Es notable cómo casi todas las principales religiones del
mundo enseñan que el Universo es una manifestación no de dualidad, como enseña
la lógica occidental, sino de trinidad. Nuestra manera habitual de mirar la
realidad se basa en pares de opuestos, por ejemplo bueno y malo, blanco y
negro, masculino y femenino, introvertido y extrovertido, etcétera. Las
tradiciones antiguas, no obstante, no ven hombre y mujer sino hombre, mujer e
hijo/a; las cosas no son blancas o negras sino blancas, negras y grises.
A este fenómeno Gurdjieff lo llamó la «Ley de Tres»; según
esta ley todo lo que existe es resultado de la interacción de tres fuerzas (las
que sean, en una situación o dimensión dada). Incluso parece que los
descubrimientos de la física moderna apoyan esta idea de la Ley de Tres; en la
escala subatómica, los átomos están formados por protones, electrones y
neutrones, y en lugar de haber cuatro fuerzas fundamentales de la naturaleza,
como se creía antes, la física ha descubierto que en realidad sólo hay tres: la
fuerza fuerte, la fuerza débil y el electromagnetismo.
Toma el entendimiento de Oriente y el conocimiento de Occidente y después busca.GURDJIEFF
Acuérdate de ti siempre y en todas partes.
GURDJIEFF
La tercera parte de este símbolo triple es la hexada
(la figura cuyo trazo sigue los números 1-4-2-8-5-7). Esta figura simboliza lo
que Gurdjieff llamó la «Ley de Siete», que tiene que ver con el proceso y el
desarrollo en el tiempo; afirma que nada es estático, todo se mueve y se
convierte en otra cosa. Incluso las piedras y las estrellas se transforman
finalmente. Todo cambia, se re-cicla, evoluciona o se transfiere, aunque de
modos legítimos y previsibles según su naturaleza y las fuerzas que actúan
sobre ello. Los días de la semana, la tabla periódica y la octava de la música
occidental se basan en la Ley de Siete.
Uniendo estos tres elementos (círculo, triángulo y hexada)
obtenemos el eneagrama. Es un símbolo que representa la integridad de una cosa
(el círculo), cómo su identidad resulta de la interacción de tres fuerzas (el
triángulo) y cómo evoluciona o cambia con el tiempo (la hexada).
Gurdjieff enseñaba el eneagrama mediante una serie de bailes
sagrados, explicaba que debía considerarse un símbolo vivo, dinámico,
móvil, no estático. Sin embargo, en ninguno de los escritos publicados de
Gurdjieff ni de sus discípulos habla del eneagrama de los tipos de
personalidad. Los orígenes de ese eneagrama son más recientes y se basan
principalmente en dos fuentes modernas.
La primera es Óscar Ichazo. Igual que Gurdjieff, ya desde muy
joven a Ichazo le fascinó el descubrimiento de conocimientos perdidos. En su
infancia aprovechó su extraordinaria inteligencia para asimilar textos
filosóficos y metafísicos de la vasta biblioteca de su tío. Muy joven viajó
desde su casa, en Bolivia, a Buenos Aires y después a otras partes del mundo
en busca de sabiduría antigua. Después de viajar por Oriente
Medio y otras regiones, regresó a Sudamérica y comenzó a destilar lo que había
aprendido.
Ichazo investigó y sintetizó los numerosos elementos del
eneagrama hasta que, a comienzos de los años cincuenta, descubrió la conexión
entre el símbolo y los tipos de personalidad. Los nueve tipos que relacionó con
el símbolo del eneagrama proceden de una tradición antigua, la de recordar
los nueve atributos divinos como se reflejan en la naturaleza humana. Estas
ideas comenzaron con los neoplatónicos, si no antes, y aparecieron en las Eneadas
de Plotino en el siglo III. Entraron en la tradición cristiana como sus
opuestos: la distorsión de los atributos divinos se convirtió en los siete
pecados (o «pasiones») capitales, más otros dos (el miedo y la mentira o
engaño).
Común al eneagrama y a los siete pecados capitales es la idea
de que si bien los tenemos todos en nosotros, uno en particular aflora una y
otra vez; esa es la causa de nuestro desequilibrio y de que quedemos atrapados
en el ego. Ichazo exploró las ideas antiguas acerca de los nueve atributos
divinos, desde Grecia a los padres del desierto del siglo IV, que fueron los
primeros en desarrollar el concepto de los siete pecados capitales, y desde
allí pasó a la literatura medieval, como en los Cuentos de Canterbury
de Chaucer y el «Purgatorio» de Dante.
También exploró la antigua tradición judía de la cábala. Esta
enseñanza mística se desarrolló en las comunidades judías de Francia y España
entre los siglos XII y XIV de nuestra era, aunque tenía antecedentes en las
tradiciones místicas judías antiguas, como también en el gnosticismo y el
neoplatonismo. Un símbolo fundamental en la filosofía cabalística es el
llamado Árbol de la Vida (Etz Hayim), que, a semejanza del eneagrama,
contiene las ideas de unidad, trinidad y un proceso de desarrollo que entraña
siete partes.
En un relámpago de genialidad, a mediados de los años
cincuenta, Ichazo consiguió situar en la secuencia correcta todo este material
sobre el símbolo del eneagrama. Sólo entonces se unieron las diferentes
corrientes de transmisión para formar la plantilla básica del eneagrama tal
como lo conocemos hoy.
En 1970, el famoso psiquiatra Claudio Naranjo, que estaba
desarrollando un programa de terapia gestalt en el Instituto Esalen de Big Sur
(California), y un buen número de otros pensadores del movimiento de potencial
humano, viajaron a Arica (Chile) para estudiar con Ichazo, que dirigía un curso
intensivo de 40 días diseñado para conducir a los alumnos a la
auto-comprensión. Una de las primeras cosas en su programa era el eneagrama,
junto con los nueve tipos o lo que él llamaba «fijaciones del ego».
De inmediato el eneagrama cautivó a un buen número de
personas, en particular a Naranjo, que volvió a California y comenzó a
enseñarlo junto con otros sistemas psicológicos que había estudiado. Naranjo se
interesó en hacer la correspondencia entre los tipos del eneagrama y las
categorías psiquiátricas que él conocía, y comenzó a ampliar los breves esquemas
de Ichazo sobre los tipos. Un método para demostrar la validez del sistema fue
reunir grupos de personas que se identificaban con un determinado tipo o cuyas
categorías psiquiátricas se conocía y entrevistarlas para destacar las similitudes
y adquirir más información. Por ejemplo, reunía a todas las personas de su
grupo que tenían personalidad compulsiva-obsesiva para observar cómo
correspondían sus reacciones con las descripciones del tipo de personalidad
Uno, etcétera.
El método de Naranjo de usar grupos de personas para
comprender los tipos no es un tradición oral antigua como se ha afirmado a
veces; tampoco el eneagrama de la personalidad proviene de un cuerpo de
conocimientos que han llegado hasta nosotros desde una fuente oral. El uso de
paneles o grupos comenzó con Naranjo a principios de los años setenta, y es
sólo una manera de enseñar e iluminar el eneagrama.
Naranjo empezó a enseñar una primera versión del sistema a
grupos particulares de Berkeley (California) y a partir de allí su enseñanza se
extendió rápidamente. El eneagrama lo enseñaban entusiastas en la zona de la
Bahía de San Francisco así como en las casas de retiro de los jesuitas por
toda Norteamérica, donde uno de nosotros. Don, entonces seminarista jesuita,
aprendió la primera versión. A partir del trabajo fundamental de Ichazo y
Naranjo, varios otros, entre ellos nosotros, los autores de este libro, hemos
desarrollado el eneagrama y descubierto muchas facetas nuevas.
Nuestro trabajo ha consistido principalmente en desarrollar
la base psicológica de los tipos, redondeando las primeras descripciones muy
breves y demostrando cómo el eneagrama está relacionado con otros sistemas
psicológicos y espirituales. Don siempre ha estado convencido de que mientras
no estén completa y correctamente definidas las descripciones de los tipos el
eneagrama será de poca utilidad real para nadie, y en realidad sería una fuente
de mala información y mal orientados intentos de crecimiento.
En 1977 hubo un progreso importante, cuando descubrió los «niveles
de desarrollo». Los niveles revelaron las gradaciones de crecimiento y deterioro
por los que pasa la gente a lo largo de su vida; mostraron qué rasgos y
motivaciones van con cada tipo y por qué. En un plano más profundo, indicaron
nuestro grado de identificación con la personalidad y nuestra consecuente
falta de libertad. También subrayó las motivaciones psíquicas de los tipos, de
modo distinto a las descripciones impresionistas que predominaban cuando
comenzó a trabajar. Desarrolló estas y otras ideas, tales como las correlaciones
con otras tipologías psicológicas y presentó sus hallazgos en Personality
Types (1987) y Understanding the Enneagram (1990).
Russ se unió a Don en 1991, al principio para ayudarlo a
elaborar un cuestionario para identificar el tipo, que finalmente se convirtió
en el Riso-Hudson Enneagram Type Indicator (RHETI), y después colaboró
en la revisión de Personality Types (1996). Russ ha aportado su
comprensión y experiencia de las tradiciones y prácticas que subyacen a la teoría
del eneagrama. Después desarrolló más las ideas presentadas por Don,
descubriendo muchas de las estructuras más profundas de los tipos así como
muchas de las implicaciones del sistema para el crecimiento personal. Desde
1991 los dos hemos dirigido talleres y seminarios por todo el mundo y muchas de
las percepciones que presentamos en este libro provienen de nuestra
experiencia de trabajar con nuestros alumnos. Tenemos el privilegio de
trabajar con personas de todos los continentes habitados y de todas las
religiones importantes. Continúa sorprendiéndonos e impresionándonos lo
universal y lo práctico que es el eneagrama.
DON
RICHARD RISO & RUSS HUDSON
http://eneagramacuartocamino.blogspot.com
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sábado, 24 de septiembre de 2011
LA SABIDURÍA DEL ENEAGRAMA - RISO
PRESENTACIÓN DE LOS NUEVE TIPOS
El trabajo
con el eneagrama comienza cuando uno
identifica su tipo y empieza a comprender sus características
dominantes.
Aunque reconoceremos en nosotros comportamientos de los nueve
tipos, nuestras características más determinantes están arraigadas en uno de
estos tipos:
Ver test Riso -Hudson TRIE (etiqueta Riso)
Por ahora, lee los nombres de los nueve tipos y las breves explicaciones para ver cuáles, dos o tres, te parecen afines y más típicos de ti. Ten presente que las características enumeradas aquí sólo son unos cuantos aspectos destacables y no representan el aspecto completo de cada tipo de personalidad.
Por ahora, lee los nombres de los nueve tipos y las breves explicaciones para ver cuáles, dos o tres, te parecen afines y más típicos de ti. Ten presente que las características enumeradas aquí sólo son unos cuantos aspectos destacables y no representan el aspecto completo de cada tipo de personalidad.
Tipo Uno: El reformador. El tipo idealista de sólidos principios. Las
personas tipo Uno son éticas y concienzudas, poseen un fuerte sentido del bien
y del mal. Son profesores y cruzados, se esfuerzan siempre por mejorar las
cosas, pero temen cometer errores. Bien organizados, ordenados y meticulosos,
tratan de mantener valores elevados, pero pueden resultar críticos y perfeccionistas.
Normalmente tienen problemas de rabia e impaciencia reprimidas. En su mejor
aspecto, el Uno sano es sabio, perceptivo, realista y noble, a la vez que
moralmente heroico.
Tipo Dos: El ayudador. El tipo preocupado, orientado a los demás. Los
dos son comprensivos, sinceros y bondadosos; son amistosos, generosos y
abnegados, pero también pueden ser sentimentales, aduladores y obsequiosos. Desean
intimar con los demás y suelen hacer cosas por ellos para sentirse necesitados.
Por lo general tienen problemas para cuidar de sí mismos y reconocer sus
propias necesidades. En su mejor aspecto, el Dos es generoso, altruista y
siente un amor incondicional por sí mismo y por los demás.
Tipo Tres: El triunfador. El tipo adaptable y orientado al éxito. Las
personas tipo. Tres son seguras de sí mismas, atractivas y encantadoras. Ambiciosas,
competentes y enérgicas, también pueden ser muy conscientes de su posición y
estar muy motivadas por el progreso personal. Suelen preocuparse por su imagen
y por lo que los demás piensan de él. Normalmente tienen problemas de adicción
al trabajo y de competitividad. En su
mejor aspecto, el Tres sano se acepta a sí mismo, es auténtico, es todo lo que
aparenta ser, un modelo que inspira a otras personas.
EL ENEAGRAMA CON LOS NOMBRES DE TIPOS
SEGÚN RISO-HUDSON
Tipo Cuatro: El Individualista. El tipo romántico e introspectivo.
Los tipos Cuatro son conscientes de si mismos, sensibles, reservados y
callados. Son demostrativos, sinceros y personalmente emocionales, pero también
pueden ser caprichosos y tímidos. Se ocultan de los demás porque se sienten
vulnerables o defectuosos, pero también pueden sentirse desdeñosos y ajenos a
las formas normales de vivir. Normalmente tienen problemas de autocomplacencia
y autocompasión. En su mejor aspecto, los tipos Cuatro sanos son inspirados y
muy creativos, capaces de renovarse y transformar sus experiencias.
Tipo Cinco: El investigador. El tipo vehemente y cerebral. Los Cinco son despabilados, perspicaces y curiosos.
Son capaces de concentrarse y enfocar la atención en desarrollar ideas y
habilidades complejas. Independientes e innovadores, es posible que se obsesionen
con sus pensamientos y elaboraciones imaginarias. Se desligan de las cosas,
pero son muy nerviosos y vehementes. Por lo general tienen problemas de
aislamiento, excentricidad y nihilismo. En su mejor aspecto, el Cinco sano es pionero
visionario, suele estar en la vanguardia y es capaz de ver el mundo de un modo
nuevo.
Tipo Seis: El leal. El tipo comprometido, orientado a la
seguridad. Las personas tipo Seis son dignas de confianza, trabajadoras y
responsables, pero también pueden adoptar una actitud defensiva, ser
evasivas y muy nerviosas; trabajan hasta
estresarse al mismo tiempo que se quejan de ello. Suelen ser cautelosas e indecisas,
aunque también reactivas, desafiantes y rebeldes. Normalmente tienen problemas
de inseguridad y desconfianza. En su mejor aspecto los Seis son estables
interiormente, seguros de sí mismo, independientes, y apoyan con valentía a los
débiles e incapaces.
Tipo Siete: El entusiasta. El tipo productivo y ajetreado. Los Siete
son versátiles, optimistas y espontáneos; juguetones, animosos y prácticos, también
podrían abarcar demasiado, ser desorganizados, e indisciplinados. Constantemente
buscan experiencias nuevas y estimulantes, pero la actividad continuada los
aturde y agota. Por lo general tienen problemas de superficialidad e
impulsividad. En su mejor aspecto, los Siete sanos se centran en sus dotes y
objetivos dignos, son alegres, muy capacitados y muy agradecidos.
Tipo Ocho: El desafiador. El tipo poderoso y dominante. Las personas
tipo ocho son seguras se sí mismas, fuertes y capaces de imponerse. Protectoras,
ingeniosas y decididas, también resultan orgullosas y dominantes; piensan que
deben estar al mando de su entorno y suelen volverse retadoras e intimidadoras.
Normalmente tienen problemas para intimar con los demás. Su mejor aspecto, los Ocho sanos se controlan,
usan sus fuerzas para mejorar la vida de otras personas, volviéndose heroicos,
magnánimos y a veces históricamente grandiosos.
Tipo Nueve: El pacificador. El tipo acomodadizo, humilde. Los tipos
Nueve son conformistas, confiados y estables. Son afables, bondadosos, se acomodan
con facilidad y ofrecen apoyo, pero también pueden estar demasiado dispuestos a
transigir con los demás para mantener la paz. Desean que todo vaya sobre ruedas,
sin conflictos, pero tienden a ser complacientes y a minimizar cualquier cosa
inquietante. Normalmente tienen problemas de pasividad y tozudez. En su mejor
aspecto, los Nueve sanos son indómitos y abarcadores; capaces de unir personas
y solucionar conflictos.
Si los hombres se conocieran, Dios los sanaría y personaría.
PASCAL
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LA SABIDURÍA DEL ENEAGRAMA Don Richard Risso
1
Sobre los aspectos de nuestra vida que están oscuros y
permanecen aún sin liberar. Si queremos vivir como seres espirituales en el
mundo material, tenemos que explorar más esos aspectos.
3
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viernes, 12 de agosto de 2011
ENEAGRAMA ESENCIAL Joel Friedlander
ENEAGRAMA ESENCIAL 2º Parte
Tipos Humanos. Como descubrir nuestra esencia a través del
ENEAGRAMA
De Joel Friedlander, Edit. Sirio cuarta edición 2004
La interacción de los rasgos activos, pasivos, positivo y negativo, genera cuatro combinaciones dentro de los siete tipos. El único tipo humano que es tal vez negativo y pasivo es el Lunar, mientras que Saturno, su opuesto, es activo y positivo. El Venusino y el Jovial son pasivos y positivos, mientras que el Mercurial y el Marcial son activos y negativos.
Las personas activas y positivas – Saturninos y Solares – tienen siempre muchos planes, construyendo casa, fundan organizaciones, trabajan activamente en sus profesiones y están siempre enrolando amigos en sus diversos proyectos. Los Marciales y Mercuriales también activos pero negativos, suelen ser muy inquietos y no precisan se motivo alguno para sus actividades sino que de algún modo se sienten impulsados hacia ella. En cualquier lugar que esté, surgen problemas.
No puede ver una película sin descubrir los errores del montaje y, cuando van a comer a un nuevo restaurante, inevitablemente notan las faltas del servicio. Sienten una gran satisfacción de poder señalar tales fallos a quien quiera oírles y discuten si uno no está de acuerdo con ellos.
Los Venusinos y joviales, ambos pasivos y positivos, son muy populares y divertidos, cálidos y generosos, incluso benevolentes. Siempre dispuestos a socorrer a quien se presente, ya sea dando comida a un mendigo o algo de dinero a un amigo necesitado. Pueden ser sensuales y graciosos, pero también con frecuencia dejados y desorganizados. Los Lunares único tipo pasivo y negativo, son solitarios. No están satisfechos con las cosas tal como son en la realidad pero en lugar de contribuir a mejorarlas, sólo se quejan. Según ellos el tiempo es malo, su trabajo aburrido y la vida muy difícil de soportar. Su negatividad les hace verlo todo malo, su pasividad les quita el deseo de cambiar algo.
En el flujo está el remedio:
El flujo del Eneagrama contiene, sin embargo, el remedio que cada tipo necesita para superar su propio desequilibrio. Observando el tipo siguiente y la fuerza inherente al mismo, cada uno de nosotros hallará todo lo necesario para compensar sus propias debilidades.
Por ejemplo, el Lunar que no puede evitar mantener frío y distante incluso en medio de una tormentosa pasión, hallará su antídoto en la calidez y apertura de Venus. Si lograra incorporar a sí mismo estas cualidades, su angustia se calmaría y sería capaz de comunicarse con los demás. Tanto la dinámica de esta circulación de los tipos a través del eneagrama, como el conocimiento psicológico y el equilibrio que posibilita, constituyen una invaluable contribución al estudio de los tipos. A medida que en los capítulos siguientes vayamos examinando cada uno de los tipos humanos, iremos viendo el significado que está circulación tiene para cada uno de ellos.
Tipos corporales y tipos humanos:
Hay que tener en cuenta que cada uno de los diferentes tipos humanos se nos puede presentar bajo una gran variedad de aspectos físicos. Para ampliar este punto de vista podríamos recurrir a los trabajos de Willian Sheldon, y decir que dentro de cada tipo hay endomórficos, ectomórficos y mesomórficos. No obstante, el sistema de Cuarto Camino, quw ha sido el trampolín del moderno estudio de los tipos humanos, nos facilita un modo todavía más adecuado para considerar dichos tipos corporales. De hecho, incluso permite incorporar las categorías de Sheldon dentro del mismo sistema.
Me estoy refiriendo a la idea del centro de gravedad. En pocas palabras, viene a significar que cada uno de nosotros tiende a relacionarse con el mundo principalmente en base a ciertoas actitudes procedentes de un grupo concreto de funciones: el intelecto, las emociones o el cuerpo físico. En términos de Hellen Palmer sería la cabeza, el corazón y el vientre. Según Gurdjieff, estos centros de funcionamiento primario deben considerarse como tres inteligencias diferentes, existentes todas en nuestro interior, de modo que si sabemos cual de tales funciones es la que nos gobierna tendremos ya mucho camino recorrido en la tarea de poder reconocer y describir nuestras relaciones con el mundo exterior.
Poe ejemplo, un tipo intelectual considerará al mundo como un conjunto de cosas que deben ser descritas, etiquetadas y clasificadas. El tipo emocional intentará experimentarlo a través de sus sentimientos, mientras que el físico vivirá simplemente en un mundo de objetos y de espacios que se relacionan entre sí. En un concierto veremos como el tipo intelectual sigue la partitura atentamente, el emocional se deja llevar por el sentimiento que le produce y el físico por el ritmo y el movimiento, así como las sensaciones que estos originan en su interior. Cuando su atención se disipe, el intelectual se perderá en pensamientos y el pasado o bien soñará en su próximo encuentro con alguien que estimule sus sentimientos – positivos o negativos – mientras que el físico pensará en proyectos a futuros y en lugares a donde desea ir.
Coincidencias con los tipos de Sheldon:
Además cada uno de estos tres tipos posee un carácter que, de algún modo, se aproxima a las divisiones de Sheldon. El intelectual tiende a tener el aspecto atenuado del ectomórfico, su constitución es más fina que la de los otros y sus dedos suelen ser delgados y delicados. El tipo emocional suele poseer el aspecto fornidos del endomórficos, carnosos, con la cara redondeada y muchas veces con problemas de peso. Los tipos físicos tienen normalmente el potente y musculoso cuerpo de los mesomórficos, son compactos y bien constituidos. Las características asignadas a los tres tipos de Sheldon también se ajustan a este esquema. Los esctomórficos suelen ser mentalmente activos, lo cual coincide con el tipo intelectual. Los endomórficos son sociables y gustan de la comodidad, rasgos que también se identifican con los tipos físicos cierta tendencia a la actividad física y a la aventura.
Al combinar esta clasificación con los tipos básicos tenemos, por ejemplo, marciales físicos. Cada uno de ellos será una variante del tipo marcial y poseerá su propio y particular carácter, en cada uno la orientación marcial básica será modificada, algunas veces de manera notable. Como en cualquier otra clasificación, aquellos que compartan una cierta orientación simpatizarán con los de su misma esfera; así por ejemplo, los marciales emocionales, de algún modo reconocerán inmediatamente las fuerzas que motivan a jovial emocional.
De hecho la importancia de este centro de gravedad o función predominante, es tal que un tratado completo de los siete tipos humanos tendría que tenerla forzosamente en cuenta. No obstante, ello supera mucho el alcance de este libro, por lo que la completa elaboración de dicho trabajo queda para el futuro.
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ENEAGRAMA ESENCIAL Joel Friedlander
ENEAGRAMA ESENCIAL 1º PARTE
Tipos Humanos. Como descubrir nuestra esencia a través del
ENEAGRAMA
De Joel Friedlander, Edit. Sirio cuarta edición 2004
Presentación del Libro:
La tipología que desarrolla Joel Friedlander en éste libro difiere de los instructores de Cuarto Camino continuadores de las ideas de Gurdjieff, estos son P. Ouspensky y J.G.Bennet, de quienes obtenemos dos excelentes obras dedicadas al Eneagrama estas son Fragmentos de una enseñanza desconocida (1949) y Estudios del Eneagrama (1990) respectivamente. No tengo que olvidar las conferencias de Maurice Nicoll recopiladas en sus libros COMENTARIOS PSICOLOGICOS SOBRE LAS ENSEÑANZA DE GURDJIEFF Y OUSPENSKY, en el Tomo I que ofreció Londres, Birdlip 1944 las primeras exposiciones acerca del Eneagrama basadas en toda la cosmología del Cuarto Camino aunque los libros fueron publicados en 1952. Pero la tipología que se expone en éste libro se parece a la que trata Rodney Collin en El desarrollo de la Luz, donde reúne las bases para el esquema de los tipos, por ejemplo el papel de los tipos endocrinológicos haciendo analogía con la influencia de los planetas y la circulación de la energía a través de los puntos del eneagrama.
Joel Friedlander fue alumno de Robert Burton, quien le enseñó el sistema de Cuarto Camino en su versión The Fellowships of freind, muy cuestionado (ver) Robert Burton es el autor del libro El Recuerdo de Sí . comenzó a enseñar el sistema de tipos en 1970 pero a mi entender incursionó en un ítem que G.I.Gurdjieff no llegó a desarrollar y podemos estar seguros que es un tema de valiosísima importancia para el conocimiento de sí. Todas nuestras reacciones mecánicas corresponden a un tipo determinado aunque nos creamos singulares, peculiares y creo que es difícil de aceptar porque erosiona la supuesta individualidad e integridad del yo. Esto es porque uno se cree único y especial, pero para los que queremos ver, conocernos éste es un tema a enfrentar: el mundito propio tarde o temprano caerá más allá de todas las diferencias de pareceres, al respecto una cita de P. Ouspensky puede ayudarnos:
En esta tarea no debe tener miedo de hacerse daño a usted mismo.Comprenda que únicamente al hacerse daño a usted mismo puede conseguir lo que quiere. (La consciencia)
He descubierto que los tipos son fáciles de ver, que cualquiera puede aprender a descubrirlos con tal de que investigue un poco. Y lo ideal en esta investigación, como en cualquier otra, es iniciarla con los útiles necesarios, con una idea clara de conde queremos llegar y con algunos indicios dejados por quienes nos precedieron. Antes que nada, es importante captar algunas ideas que son básicas para todos los tipos.
El Eneagrama
Una de las principales herramientas que vamos a utilizar para el estudio de los tipos humanos es un diagrama presentado por Gurdjieff como parte de su filosofía. Está formado por tres figuras independientes superpuestas y se le conoce como eneagrama por tener nueve puntas o vértices principales. (enea = nueve).
La figura exterior círculo, triángulo y hexagrama irregular, aunque Gurdjieff lo utilizaba para ilustrar muchas de su ideas sobre el hombre así como la cosmología para el estudio de los tipos nos vamos a reservar sólo ésta figura irregular.
Cada uno de los tipos ocupa uno de los vértices o puntas de la mencionada figura excepto el Solar , que carece de ubicación concreta. El tipo Lunar inicia la progresión en el punto número uno, y siguiendo en el mismo orden que se utilizó para realizar el dibujo, llegamos a Venus en el cuatro, Mercurio en el dos, Saturno en el ocho, Marte en el cinco y Júpiter en el siete, desde el que se vuelve al uno, quedando así completada la figura:
No existen tipos “Puros”
Dentro de este esquema, los tipos totalmente puros y sin mezcla, sencillamente no existen. Cada uno de nosotros está situado en algún punto de ésta línea de progresión y esa mezcla única que constituye nuestro tipo contiene las influencias de todos los restantes.
Hay que considerarlos separadamente sólo como arquetipos, como símbolos de nuestras pasiones primitivas. Entonces representan esas pasiones, deseos y percepciones que potencialmente están en cada uno de nosotros. Aislados, los tipos se convierten en los miembros de un panteón, en la serie de las glándulas, en el sistema planetario o en la sociedad humana. Sin embargo, todas las personas con las que nos encontraremos son una amalgama en la que cierto tipo se ha mezclado con su vecino y que además, contiene indicios de todos los restantes.
Circulación de los tipos
El flujo de los tipos a través de los diferentes vértices del eneagrama constituye uno de los puntos más importantes de toda esta idea de los tipos humanos. La dirección de dicho flujo determina el orden en el que los tipos se suceden y su estructura genera muchas de sus peculiaridades. Al observar este flujo entre los diferentes puntos del eneagrama, veremos que los tipos humanos constituyen la continua evolución de la energía a través de una serie de expresiones humanas distintas. Esta perspectiva nos muestra que el esquema de los tipos es una expresión holística de la variedad de la especie humana, en lugar de representar simplemente seis o siete categorías de en las forzosamente deba catalogarse a cualquier persona.
Para comprender de una manera concreta ese flujo, podemos decir que cada uno de nosotros está situado en algún lugar se esa línea de circulación. La dirección dentro de ese orden: Lunar, Lunar – Venusino, Venusino, Venusino – Mercurial, Mercurial, y así sucesivamente. De este modo llegamos al número de trece tipos humanos, como una completa manifestación de la teoría de los tipos: los seis tipos cuyos rasgos se agrupan alrededor de los puntos principales y definitorios del eneagrama, seis tipos intermedios que están a mitad de camino y representan una mezcla de dos tipos adyacentes correspondientes a los puntos principales, y el tipo Solar, ubicado en algún lugar fuera del flujo general.
Esta serie de trece tipos constituye una base bastante completa, que nos permite iniciar de una manera práctica de nuestro estudio. Aunque de hecho, veremos qué mayoría de la gente son mezclas de una especie u otra.
Un ejemplo
Voy a mostrarles lo que quiero decir usándome a mí mismo de ejemplo. Al estar mi tipo gobernado por Júpiter y la Luna, pertenezco al tipo Jovial – Lunar, (no Lunar – Jovial), pues hay que seguir forzosamente el flujo de la energético dentro del eneagrama). Tanto en mis actitudes como en mi comportamiento, puedo hallar actitudes tanto de Venus como de Saturno como de los demás planetas, pero en general, la inmensa mayoría de mí mismo comparte rasgos esenciales tanto con el Jovial como con el Lunar, constituye un tipo en sí mismo, al cual le corresponde un comportamiento concreto, lo mismo ocurre con los restantes pasos del eneagrama.
Tipos positivos y negativos
La estructura descripta por repetitivo y rítmico flujo del eneagrama nos será de gran ayuda para comprender dos de los rasgos básicos de todos los tipos humanos. Estos rasgos básicos de todos los tipos humanos. Estos rasgos juegan un papel decisivo sobre al respecto de nuestro cuerpo y sobre nuestras apariencia general. Regulan nuestro pensar, permean nuestras relaciones y colorean todas nuestras actitudes fundamentales.
Cada uno de los tipos es positivo o negativo, del mismo modo que la carga de la corriente eléctrica positiva o negativa. Esa carga se va alternando a través de del flujo de los tipos, partiendo del Lunar, que es negativo, el Venusino es positivo, el Mercurial negativo, Saturnino es positivo, el Marcial es negativo y el Jovial es positivo. Este rasgo positivo o negativo modifica nuestra visión del mundo y condiciona una gran parte de nuestro comportamiento.
Dicho de esta manera muy simple, los tipos positivos son más optimistas. No toman muy en cuenta las dificultades ni los aspectos desagradables de la vida y en general, parecen poseer una mentalidad constructiva. Los tipos negativos son más escépticos, están siempre más inquietos e insatisfechos. Su visión del mundo es oscura y más cuidadosa y nunca dejan de percibir sus defectos, sus fallas y sus errores.
Tipos activos y tipos pasivos
La segunda característica básica de cada tipo es su actividad o pasividad. En este caso, el eneagrama se divide de manera diferente, los activos son los correspondientes a Mercurio, Saturno y Marte y los pasivos el Jovial, El Lunar y el Venusino. Sin embargo, este atributo no se va alternando como ocurría con la cualidad positiva y negativa. La actividad y la pasividad, que se corresponden con los principios masculinos y femeninos, crecen y decrecen con el paso del flujo a través de los diferentes tipos, coloreando sutilmente la vitalidad y el tono de cada uno de ellos.
Siguiendo la progresión, veremos que tanto la energía como la orientación general de los tipos son muy pasivas en el Lunar. Continúa siendo pasiva en el Venusino, pasa a Mercurio activa, alcanza la cúspide de la actividad en Saturno y declina en el de Marte. Finalmente entra de nuevo en el umbral de la pasividad en el Jovial, con lo que queda cerrado el ciclo. El tipo solar, que como ya sabemos queda fuera de esta circulación, es también activo.
Dado que la fuerza activa no es algo estático que evoluciona a través de diferentes fases y bajo un gran número de influencias hasta convertirse en pasiva, cada tipo representa una cualidad específica, o una mezcla concreta de tales influencias.
Mercurio, por ejemplo, contiene todavía indicios de la energía femenina relacionada con Venus, el tipo que la antecede, mientras que el Jovial posee trazas de la energía masculina de su predecesor Marte. Los Venusinos, cuyas mentes y cuerpos son los más tranquilos de todos los tipos, aparecen ya hundidos en la pasividad, pero realmente es el Lunar, rodeado por detrás de la energía pasiva del Jovial y por delante la energía pasiva del Venusino, quien representa la expresión más pura del principio pasivo o femenino.
Del mismo modo aunque Marte acumule mucha energía activa y sea el más violentamente activo de todos ellos, y aunque Mercurio personifique esa actividad joven recién salidas de Venus, es Saturno, pese a su comportamiento lento e introspectivo, quien desempeña el principal papel dentro de la actividad, y quien desborda su masculinidad sobre Mercurio y Marte.
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miércoles, 20 de julio de 2011
EL ENEAGRAMA Y EL SEXO
TIPOS DE PERSONALIDAD Y EL SEXO.
1era. Parte
2da Parte
Tercera parte:
Hablando de "tipos", G. I. Gurdjieff dijo un día:
El tipo número 7 evita el dolor, el compromiso por eso como escape desarrolla una frenética vida sexual. Su foco de atención se desvía por asociaciones placenteras, pero diferente al tipo seis es optimista. Teme depender de alguien, por lo tanto entabla relaciones superficiales. Comparten todo, pero mantienen una puerta abierta a otras posibilidades. Es de suponer que están abiertos a todas las posiciones con flexibilidad y sin inhibición. La sensualidad lo hace sentir siempre joven, por lo tanto le cuesta entender que el tiempo se le escapa para madurar.
El tipo número 8 es tienen una idea de sí mismos que siempre se sienten poderosos o superiores en el sentido de autoridad por si estuviera ante un adversario, lo disminuye de entrada. Es como el jefe, es el que sabe, es el que dice como se hacen las cosas acomodadas a él, hay que aclarar que ésta autosuficiencia es independiente del rol, que estamos hablando de su postura mental ante las cosas, ante las relaciones sexuales en esta etapa de madures del tipo es el macho o la hembra a secas. Importa llevar el dominio del otro y no mostrarse vulnerable que es a lo que más teme. Generalmente a su alrededor se ve la mujer que obedece, que no es lo mismo con quien se comparte. Es el caso del ego al servicio del sexo y es predominante en sus vidas. Temen ser controlados. Su coraza es dura, en caso de que se le caiga patea para sus intereses.
El tipo número 9 busca fundirse con el otro, es cooperador, sensible e accesible. Le teme el aislamiento. El nueve en sus extremos es la conciencia ingenua, es decir carece de crítica o de parecer propio, si su caso sería el de un ser desarrollado tendría en centro sexual equilibrado,

Transmutado, pero generalmente es infantil y se deja falsear por las apariencias. No se hace valer, teme que le sobrepase la situación o que él mismo explote. Hacer el amor con un nueve puede ser muy suave e intenso así como todo lo contrario un baboso – a.
Más adelante trataremos el sexo con el trabajo de los otros centros.
Al respecto Gurdjieff nos adelanta:
1era. Parte
2da Parte
Como planteamos en la primera parte este estudio estamos tratando la relación sexual mediada por la personalidad de cada tipo y acercándonos más, tratando de ver la parte imaginaria.
Hablando de "tipos", G. I. Gurdjieff dijo un día:
…Si la gente pudiera vivir en su esencia, un tipo de hombre siempre encontraría al tipo de mujer que le corresponde, y nunca habría una conjunción equivocada de tipos. Pero la gente vive en su personalidad que tiene sus propios intereses, sus propios gustos. Éstos no tienen nada en común con los intereses y los gustos de la esencia. En tal caso, la personalidad es el resultado del trabajo equivocado de los centros.
Por esta razón, puede no querer lo que la esencia quiere — y querer precisamente lo que la esencia no quiere. Es así como comienza el conflicto entre la esencia y la personalidad. La esencia sabe lo que desea, pero no lo puede explicar. La personalidad no quiere ni oírla y no toma en cuenta para nada sus deseos. Ella tiene sus propios deseos, y actúa a su manera. Pero allí termina su poder. Después de esto, de una u otra manera las dos esencias, la del hombre y la de la mujer, tienen que vivir juntas. Y se odian. En este campo, no hay comedia posible; de todas maneras, es la esencia, el tipo, que finalmente toma el mando y decide.
"Y en tal caso, nada se puede hacer ni por la razón, ni por el cálculo. Ni por «amor», porque en el sentido real de la palabra el hombre mecánico no puede amar — en él, ello ama o ello no ama.
El tipo número 7 evita el dolor, el compromiso por eso como escape desarrolla una frenética vida sexual. Su foco de atención se desvía por asociaciones placenteras, pero diferente al tipo seis es optimista. Teme depender de alguien, por lo tanto entabla relaciones superficiales. Comparten todo, pero mantienen una puerta abierta a otras posibilidades. Es de suponer que están abiertos a todas las posiciones con flexibilidad y sin inhibición. La sensualidad lo hace sentir siempre joven, por lo tanto le cuesta entender que el tiempo se le escapa para madurar.
La imaginación de si es que es eterno aunque no se lo plantee.
El tipo número 8 es tienen una idea de sí mismos que siempre se sienten poderosos o superiores en el sentido de autoridad por si estuviera ante un adversario, lo disminuye de entrada. Es como el jefe, es el que sabe, es el que dice como se hacen las cosas acomodadas a él, hay que aclarar que ésta autosuficiencia es independiente del rol, que estamos hablando de su postura mental ante las cosas, ante las relaciones sexuales en esta etapa de madures del tipo es el macho o la hembra a secas. Importa llevar el dominio del otro y no mostrarse vulnerable que es a lo que más teme. Generalmente a su alrededor se ve la mujer que obedece, que no es lo mismo con quien se comparte. Es el caso del ego al servicio del sexo y es predominante en sus vidas. Temen ser controlados. Su coraza es dura, en caso de que se le caiga patea para sus intereses. El tipo número 9 busca fundirse con el otro, es cooperador, sensible e accesible. Le teme el aislamiento. El nueve en sus extremos es la conciencia ingenua, es decir carece de crítica o de parecer propio, si su caso sería el de un ser desarrollado tendría en centro sexual equilibrado,

Transmutado, pero generalmente es infantil y se deja falsear por las apariencias. No se hace valer, teme que le sobrepase la situación o que él mismo explote. Hacer el amor con un nueve puede ser muy suave e intenso así como todo lo contrario un baboso – a.
Más adelante trataremos el sexo con el trabajo de los otros centros.
Al respecto Gurdjieff nos adelanta:
Quisiera hacerles comprender dónde estriba el mayor mal y el factor principal de nuestra esclavitud. No es en el sexo mismo, sino en el abuso del sexo. Pero casi nunca se comprende lo que significa el abuso del sexo. No se trata aquí de excesos sexuales o de perversiones sexuales. Éstas son sólo formas relativamente inofensivas del abuso del sexo. No, es indispensable conocer muy bien la máquina humana para comprender lo que es el abuso del sexo, en el sentido verdadero de esta expresión. Indica el trabajo equivocado de los centros en sus relaciones con el centro sexual;
en otros términos, la acción del sexo operando a través de los otros centros, y la acción de los otros centros operando a través del centro
sexual o para ser todavía más preciso, indica el funcionamiento del centro sexual con la ayuda de energía prestada por los otros centros y el funcionamiento de los otros centros con la ayuda de energía prestada por el centro sexual.
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